Tienen sus comercios en pleno centro. Uno en calle San Juan al 500 y el otro en Crisóstomo Alvarez a la misma altura. Y confiaron en el nuevo sistema de videocámaras que el Gobierno lanzó hace ya un mes. Pero quedaron decepcionados. El viernes, un delincuente se apropió de dinero tras amenazar a dos empleados en un local de venta de videojuegos. Y el domingo, otro ladrón rompió los seguros de un telecentro y se llevó todo lo que pudo. "Fuimos al Centro de Control de la Policía y nos dijeron que no podían hacer nada. Que estaban para prevenir, pero ya nos habían robado", se quejó Jorge, de la calle San Juan. "De noche no hay ni un policía. Esto es tierra de nadie", advirtió Mabel Nievas, del locutorio.